Fue por aquel junio de 1993
Cinco de la tarde y campanas rompiendo el silencio de la siesta

Hacia calor.
El pueblo encalado y engalanado de flores en sus balcones esperaba inquieto ser testigo del amor verdadero.

Ella, mirada serena y dulce
El, su fiel compañero
Ella, princesa de su historia
El, cumpliendo el sueño de su vida a su lado
En el Divino Salvador la esperaba aquella tarde para coger su mano y acompañarla en el maravilloso viaje de la vida

Se miraron los amantes y fundieron sus proyectos en un “si quiero”
El destino haría todo lo demás

25 años no es un aniversario más
Es la razón que necesita Cupido para demostrar que el AMOR lo puede todo.

Felicidades

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